Seleccionar página

CLINICA DE OBSTETRICIA:

En esta clínica se atienden y dan soluciones a procesos gestacionales, (embarazo y nacimiento), tanto en situaciones complicadas como en las no complicadas, se manejan complicaciones, como abortos (no provocados) sino con condición médica, se manejan, todo tipo de complicaciones en el embarazo, así como embarazos de alto riesgo se ofrecen las distintas formas de interrupción de la gestación (parto, cesárea) NO realizamos Interrupciones legales del embarazo ILE. Realizamos una evaluación del riesgo pre gestacional.

Control prenatal: Área dedicada al diagnóstico, control y resolución del embarazo, en donde con manera oportuna se diagnostican probables complicaciones y se ofrecen tratamientos oportunos, veraces para la resolución del embarazo.

Medicina Perinatal o Perinatología: Área dedicada al Diagnóstico, manejo y control del embarazo complicado o considerado de alto riesgo.

Control prenatal (control del embarazo):

Embarazo y parto:
Durante el embarazo y es necesario el control del producto y de la madre. La frecuencia de los controles puede variar según, la evolución del embarazo y la presencia de complicaciones o factores de riesgo que pongan en el peligro el embarazo (binomio).
Generalmente, al inicio de la gestación los controles se realizan cada 4 semanas, hasta llegar al último mes de embarazo dónde se incrementan y se realizan cada 1 o 2 semanas. Si han pasado ya las 40 semanas, las revisiones o controles se realizaran de una a tres veces por semana.
Para un adecuado control del embarazo, y en función de la historia clínica de cada paciente o sus propias creencias, disponemos de diversas pruebas a realizar, previamente consensuadas con la paciente.
Las pruebas más habituales para el seguimiento de un embarazo y sobre todo para el seguimiento del estado del producto (bebe) que se podrían realizar en caso de que se considerara necesario y siempre con el consentimiento de la madre, son:

       

 

ULTRASONIDO GENÉTICO Y ESTRUCTURAL

Estudio no invasivo a base de ultrasonido, considerado como piedra angular en el diagnóstico oportuno temprano de problemas fetales, este debe realizarse por médicos capacitados y entrenados a dicho fin, se realiza en la semana 12 y 20 de gestación.

 

                                                                     Ultrasonido genético 12 semanas

                                                                  Ultrasonido estructural 20 semanas

 

El TRIPLE SCREENING
Es una prueba opcional que se practica entre las 15-17 semanas, si la madre y el equipo médico lo cree necesario. Consiste en una determinación en suero materno de alfa-feto proteína y gonadotropina coriónica humana combinado con otros factores para calcular el índice de estimación de riesgo para Síndrome de Down. La sensibilidad de detección de esta prueba es aproximadamente del 65%.

EL EBA SCREEN
Consiste en la combinación de una ecografía y una extracción de sangre de la madre. El resultado permite calcular el riesgo de que el feto sufra Síndrome de Down. La sensibilidad de detección de esta combinación de pruebas es aproximadamente del 70%.

TEST PRENATAL NO INVASIVO
Consiste en una prueba no invasiva, es una analítica del ADN fetal libre presente en el plasma materno. Permite evaluar alteraciones en los cromosomas 21, 18, 13 y X causantes de patologías como Síndrome de Down, Edwards, Patau y Turner. Si el resultado es de bajo riesgo no se descarta al 100% a posibilidad de padecer una de estas patologías. Si el resultado indica una probabilidad de alto riesgo, se recomiendo realizar otra prueba en líquido amniótico.

LA AMNIOCENTESIS
Técnica invasiva que consiste en la extracción de líquido amniótico con una aguja a través del abdomen y el útero. Solo se suele realizar en función del resultado obtenido en el Screening y en consenso de la madre y el equipo médico. No es un proceso doloroso y se suele practicar a las 14-20 semanas de gestación.

Parto natural o cesárea
En el parto natural, es la vía de elección para en nacimiento, siempre y cuando una vez iniciadas las contracciones se dilata el cuello del útero para dejar paso al bebé que saldrá por la cavidad vaginal. Esta función la realiza el cuerpo por procesos naturales y suele ser de rápida recuperación. Para poder atender el parto natural es necesario realizaron corte pequeño en vagina conocido con episiotomía. La recuperación es rápida y poco dolorosa.

             

El parto abdominal o cesárea, en cambio, es una incisión quirúrgica en el abdomen, se abre el útero y se extrae al bebé. El parto por cesárea, sirve para evitar complicaciones para el bebé y la madre en el momento llegar al mundo. En ella existe más riesgo de infección que en un parto natural debido a que se intervienen distintas capas de tejido y además la recuperación es más lenta y medianamente dolorosa.

           

Cabe destacar que, en algunas ocasiones en necesaria por decisión médica para evitar problemas para el bebé y para la madre, mientras que en otros casos es la madre quien decide que quiere un parto por cesárea.

En el parto natural el dolor se concentra en el mismo momento del parto, en cambio en la cesaría el dolor aparece después.
El parto natural por lo general y en especial en las madres primerizas suele ser mucho más lento puede tardar hasta 10 hs, mientras que la cesárea que suele durar alrededor de unos 60 – 80 minutos.
La recuperación es más rápida si se trata de un parto natural.
Hay un menor riesgo de sufrir lesión en piso pélvico incontinencias (urinaria y rectal) si se trata de un parto abdominal (cesárea).